Los dragones de Komodo nacidos en BIOPARC Fuengirola cumplen un año de vida

En marzo del pasado año, el equipo de Herpetología de BIOPARC Fuengirola iniciaba el mes con sus trabajos diarios habituales: limpieza de recintos, elaboración de dietas para reptiles, enriquecimientos, entrenamientos, etc., y una especial tarea que habían estado repitiendo durante los últimos meses: la revisión de la incubación de los huevos de dragón de Komodo. Y justo hace un año se toparon con la primera de las sorpresas: nacía Juanito, el primogénito. En días posteriores a esta eclosión le siguieron Fénix, Embum, Drakaris y Saya. Estos cinco pequeños dragones de Komodo se convertían en los primeros en nacer en España, en los últimos diez años, y la quinta eclosión exitosa de esta especie en toda Europa. Esta semana cumplen su primer año de vida y la evolución hasta hoy ha sido extraordinaria.

Desde el momento en el que nacieron, las crías viven separadas de sus padres y de forma totalmente independiente, al igual que ocurre en la naturaleza. Este comportamiento ha sido respetado, manteniendo a los pequeños en terrarios separados durante sus primeros meses de vida. En todo este tiempo, el equipo de cuidadores ha controlado de cerca la alimentación de cada uno de ellos, su salud y comportamientos, detectando los caracteres de cada uno para pasar a la siguiente fase: el inicio de su convivencia.

Con unos 300 gr. de peso y 65 cm de longitud, conviven de forma apacible

«Primero procedimos a juntarlos de dos en dos, dejando a Juanito en un terrario aparte, ya que sus necesidades son especiales y diferentes al resto de hermanos. El siguiente paso es juntar a Fénix, Embum, Drakaris y Saya en un mismo terrario. Hasta el momento la convivencia es apacible, a excepción de algún encuentro por la comida. Algo normal», explica Milagros Robledo, responsable de Herpetología de BIOPARC Fuengirola.

Una vez que esta convivencia sea exitosa, todos pasarán a un único terrario que actualmente se encuentra en construcción. Este recinto ha sido creado expresamente para las crías de dragón de Komodo y está localizado en la nueva ampliación que en unos meses pretende culminar e inaugurar el centro de conservación malagueño. Este terrario cubrirá todas las necesidades de estos pequeños reptiles. «Ellos necesitan zonas altas para trepar, ya que en sus primeros años son muy arborícolas, zonas húmedas para bañarse, luz y huecos para enconderse. Por ello, el nuevo terrario contará con ramas altas, y mucha vegetación y humedad».

Juanito y su gemelo nonato

A la primera eclosión del primer huevo le acompañaba otra sorpresa: durante los casi ocho meses de incubación, Juanito no había estado solo, sino que creció junto a otro pequeño, su gemelo. Aunque finalmente este no llegó a eclosionar con vida, se desarrolló casi por completo, lo que permitió al equipo Veterinario y de Herpetología estudiar las malformaciones que presentaba este gemelo y así poder profundizar en las posibles causas de su fallecimiento.

Un hito dentro del programa europeo de conservación de esta especie

Este gran hito ha sido el resultado de las cópulas entre Reo y Ora, la pareja de dragones de Komodo adultos que habita en el parque, y del largo trabajo realizado por el equipo de Herpetología y Veterinaria durante los años previos. Los pequeños dragones eran los sobrevivientes de una puesta de doce huevos que, tras ser recuperados de la instalación de la hembra por el equipo de Herpetología, fueron incubados artificialmente durante casi nueve meses con el fin de garantizar el máximo número de nacimientos.

BIOPARC Fuengirola es uno de los 30 zoológicos que forman parte del EEP de esta especie, coordinado por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios. Dentro de estos programas de conservación es esencial la colaboración entre todos los centros participantes, compartiendo experiencias e impresiones sobre procesos como, por ejemplo, esta larga incubación. También la actividad que desarrollan cada uno de ellos pasa por las pautas que indica el coordinador de cada EEP. Actualmente, BIOPARC Fuengirola alberga a una hembra y un macho, Ora y Reo, y a sus cinco crías Juanito, Fénix, Embum, Drakaris y Saya.

Una especie en grave peligro de extinción con solo 1.500 ejemplares en todo el mundo

Los dragones de Komodo se encuentran en peligro de extinción. Actualmente, tan sólo quedan unos 1.500 ejemplares en todo el mundo, de los cuales 220 están en centros de conservación pertenecientes a la EAZA. En libertad, pueden localizarse en la isla de Flores, Komodo, Rinca, Padar, Nusa Kode y Gili Motang.

Desde 2009, BIOPARC Fuengirola y la Fundación BIOPARC trabajan en el Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP) del dragón de Komodo tanto ‘ex situ’ en sus instalaciones, como ‘in-situ’ en la isla de Flores bajo el proyecto Komodo Survival Program. A través de este, los centros participantes trabajan monitoreando a los ejemplares que viven en la isla, contribuyen a la protección de su hábitat y a la concienciación de la comunidad local.

En los últimos 15 años la población de dragones se ha reducido en un 25% por la queman de gran parte del bosque donde viven y por la caza furtiva. En la actualidad, a todo esto, se le suma la enorme acumulación de residuos que transportan las corrientes oceánicas y que terminan en las islas donde viven estos primitivos y grandes varanos.

 

BIOPARC Fuengirola