¿Dónde va el euro que donas a la Fundación BIOPARC con la compra de tu pase anual?

La Fundación BIOPARC colabora en más de 20 programas de conservación alrededor del mundo. Gracias al euro que todas las personas donan con la compra de su pase anual, la Fundación BIOPARC trabaja en el proyecto Wae Wuul en Wallacea para conservar un espacio natural increíble que alberga a una especie en grave peligro de extinción, el dragón de Komodo.

Wallacea es una región de Indonesia compuesta por varios grupos de islas, de gran valor por su gran riqueza natural en sus fondos marinos.  Esta zona ha sufrido durante años el grave problema de la deforestación. Muchas de estas islas indonesias tenían serios problemas sobrepoblación, por el auge económico que estaba desarrollando esta zona, por lo que el gobierno indonesio promovió ocupar las islas vírgenes para crear nuevos núcleos urbanos habitables. 

Para poder convertir estas tierras naturales, el gobierno indonesio comenzó la deforestación y destrucción de gran parte de las islas, lo que produjo de forma directa la desaparición del hábitat de un gran número de especies o, incluso, el asesinato de gran cantidad de animales. 

Dentro de Wallacea se encuentra la isla de Flores, una zona que alberga la reserva de Wae Wuul, uno de los pocos espacios naturales donde habitan dragones de Komodo, además del Parque Nacional de Komodo también en Indonesia.  

La Fundación Bioparc colabora con el Proyecto del Dragón de Komodo en la isla de Flores con el objetivo de conservar y proteger la reserva de Wae Wuul, un gran bosque monzónico hogar de estos lagartos gigantes. Para ello, la Fundación BIOPARC trabaja para concienciar a la población autóctona, y a la sociedad en general, de la importancia de conservar ecosistemas tan importantes como Wae Wuul, y del daño irreparable que acarrea su destrucción para especies como el dragón de Komodo. 

Estos reptiles, por la pérdida de su territorio y el menor número de presas naturales, tienen que acercarse a las poblaciones locales para cazar animales de ganadería. Este hecho provoca que sean asesinados para alejarlos de estas tierras, y por el miedo que suscitan a estas personas. La Fundación BIOPARC también inculca a la población la necesidad de proteger a la especie, además de nuevos métodos para cuidar su ganado.  

Asimismo, la Fundación BIOPARC trabaja para reforzar las medidas de seguridad en la zona para controlar a los cazadores furtivos, otros de los mayores peligros a los que se enfrentan estos lagartos. Para ello, se ha mejorado la vigilancia en la reserva, además de la construcción de centros especializados en esta tarea que controla todo lo que sucede en este espacio natural.

Gracias a la aportación de los visitantes con la compra de su pase anual, desde 2005 la Fundación BIOPARC asumió esta responsabilidad junto a la colaboración de otros parques de animales europeos y el programa de conservación del dragón de Komodo (EPP). 

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