Discurso José Maldonado en la apertura del Foro de Conservación

Discurso José Maldonado en la apertura del Foro de Conservación ‘Building Bridges’

Este es el discurso de bienvenida al Foro de Conservación de la EAZA 2016, y por tanto quiero mostrarles mi alegría y orgullo por habernos elegido. Espero que se encuentren cómodos y a gusto entre nosotros.

A continuación se esperaría un detalle de nuestros avances en “conservación”, tanto ex-situ como in-situ y presentar la labor de nuestra Fundación (Fundación Bioparc) y los convenios que hemos formalizado con la Administración. Pero no va a ser así, y la razón es que estoy delante de la parte más avanzada en conservación  del staff de los zoológicos, por sus conocimientos, por su trabajo y esto es así, seguro, por su “vocación”, que les confiere una gran fuerza en la consecución de los objetivos que debe cumplir un zoo.

Durante este rato déjense llevar, porque vamos a hablar de Filosofía, Psicoanálisis, Arte y Experiencia estética, es decir, todo lo contrario a un desarrollo científico, educativo, etc…

He dicho lo contrario, pero quizá sea lo complementario.

Para desarrollar mi tesis, empiezo con dos buenos amigos: Aristóteles y Schopenhauer.

Aristóteles dividió los bienes de la vida humana en tres clases (Ética a Nicómano.1.8): Los exteriores, los del alma y los del cuerpo. Y Schopenhauer mantenía que lo que origina la diferencia en el destino de los mortales puede reducirse a tres grupos fundamentales, los siguientes:

  • Lo que uno es: es decir, su personalidad en un sentido más amplio. Por consiguiente, también se incluyen aquí, la salud, la fuerza, el temperamento, el carácter moral y la inteligencia y su desarrollo posterior.
  • Lo que uno tiene: es decir, bienes y posesiones de toda clase.
  • Lo que uno representa: lo que somos para los demás. lo que se es en la representación de los otros, es decir, cómo se lo representan a uno los demás. Tal cosa depende de la opinión que nos tengan y se divide a su vez en Honor, Rango y Fama.

Y añade Schopenhauer: “ciertamente, para el bienestar del hombre, para la suerte de toda su existencia, es más importante aquello que está en su interior y que procede de él.  Aquí reside de manera directa su propia dicha o su desdicha, la cual es, ante todo, el resultado de su sentir, de su querer y de su pensar, mientras que todo lo que se sitúa fuera de él, no ejerce más que una influencia indirecta.”.

Voy a utilizar esta clasificación de Schopenhauer para el hombre y aplicarla a los zoológicos en general, que ustedes hoy representan, ya que un zoológico, por sí mismo, tiene vida (está en constante transformación); así que podríamos, para empezar, definir:

  • Lo que un zoológico ES
  • Lo que un zoológico TIENE
  • Y lo que un zoológico REPRESENTA

Ya hemos dicho, trazando un paralelismo metafórico con el ser humano, que lo que determina nuestro destino fundamentalmente es lo que se “es”, la “esencia”; así que definamos lo que “es” un zoológico. Pero definámoslo sencillamente y crudamente:

“Un zoológico es un espacio destinado a contemplar animales en cautividad”

En este punto me asalta una duda, ¿estaré dando una definición ajustada?; es obvio que a esta definición se le pueden añadir muchos adjetivos y epítetos, pero, ¿son necesarios?

Doy un paso atrás y releo la última y vigente estrategia de la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios (WAZA). Se titula: “Construyendo un futuro para la Fauna Salvaje” (hubiera preferido “Naturaleza”). Quizá esta definición sea premeditada y visualice que nos acotan nuestro ámbito de intervención.

El subtítulo “Estrategia mundial de los zoos y acuarios para la Conservación”. Aquí sí estoy de acuerdo, quizá por ser perfeccionista, hubiera añadido “Conservación de la Naturaleza”, pero vuelvo a pensar que a lo mejor no hemos sido “dignos” de colaborar en esta ingente tarea; se determina una estrategia de acompañamiento.

Sigo profundizando, y en el Prefacio advierto que el Director General de la IUCN, Achim Steiner, nos da la bienvenida:

 “Felicito a la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios, WAZA, y a sus asociados por haber completado esta Estrategia. Un documento que aparece en el momento adecuado, que perfecciona el pensamiento previo, definido en la anterior Estrategia de 1993, e introduce a las instituciones ex-situ en la corriente de la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Esta Estrategia proporciona a los zoos y acuarios de todo el mundo una filosofía común, define los principios y las políticas con las que se espera alcanzar la meta de la conservación.”.

Y se despide diciendo: “Como partícipes en la conservación, IUCN da la bienvenida a la Estrategia Mundial de zoos y acuarios para la Conservación, y les desea el mayor éxito en su implantación”.

Algo habremos hecho mal durante cientos de años de existencia de los zoológicos para que nos den la bienvenida al mundo de la conservación en el año 2005…

Entresaco algunos párrafos:

¡Cuando los zoos y acuarios están completamente integrados en otras agencias y organizaciones de conservación, los visitantes se sentirán a gusto durante la visita, sabedores de que ésta institución contribuye positivamente a la conservación de especies y hábitats amenazados!

¡La diversión y la conservación no son mutuamente excluyentes!

¡Los zoos y acuarios han de hacer frente a sus detractores con honestidad y basándose en la ciencia!

Por fin, después de mucho leer, en la página 37, en el apartado de Educación y Formación se refieren a los Recintos de Animales Vivos y nombran por fin la palabra experiencia de los visitantes, pero la resuelven de un modo bastante simple. ”¡Los animales vivos poseen un enorme poder de atracción: sentidos como la vista, el oído, tienen una enorme importancia educativa intrínseca. El objetivo primordial de las instalaciones de animales vivos es la educación, y los educadores deberían estar involucrados en su diseño. Debido al crecimiento de las grandes ciudades, éste contacto con la naturaleza tiene una importancia vital, y por lo tanto debemos continuar con este cometido para contribuir a promover y apoyar la conservación. Por ejemplo, deberíamos alojar a los animales en espacios más naturalizados, usando unas adecuadas instalaciones mixtas y/o utilizar técnicas adecuadas de interpretación y líneas argumentales dentro de contextos apropiados.

El diseño de las instalaciones basadas en reproducción de hábitats determinados debería incluir aspectos culturales de etnias locales, así como plantas, sonidos e incluso el clima propio de la zona que se intente reproducir. De ésta forma los visitantes podrán comprender más fácilmente los conceptos de “Biodiversidad” e “Interdependencia de especies”, “Hábitat” y “Ecosistema”, y podrán asociarlos con las repercusiones que conlleva la acción humana.

Los zoos y acuarios deberían darse cuenta que la “Experiencia” de los visitantes se ve afectada por el bienestar que tengan los animales en las instalaciones donde viven. Deberían asegurarse de que el mensaje educativo positivo no se vea comprometido o confundido por unas inadecuadas condiciones de las instalaciones o un manejo inadecuado de los animales!”.

Todo esto es cierto, pero no encuentro, en ninguna de las 72 páginas de la Estrategia (quizá no me las haya leído exhaustivamente) referencia clara, a lo que nos define, a lo que define un zoológico.

“Espacio destinado a la contemplación de animales en cautividad”.

En ésta definición que he propuesto se podría asignar cada sustantivo a un epígrafe de la tesis de los filósofos anteriormente expuesta. El ESPACIO sería lo que un zoo tiene. En éste punto me voy a detener poco, aunque es sumamente complejo; sólo decir que contamos hoy en día con conocimientos científicos, tecnológicos, arquitectónicos, que, unidos a oficios artísticos, nos permiten iniciar, y recalco, iniciar, un paulatino acercamiento a lo que luego definiré como nuestro ser.

El segundo sustantivo de la definición es CAUTIVIDAD. Este concepto está a caballo entre nuestra esencia y lo que, por desgracia, representamos ante el gran público. Aquí conviene hacer un alto para aclarar el concepto antes de volar a lo que nos define (la contemplación de animales). Estoy convencido de que mucho de nuestro mal hacer es debido a la asunción de un cierto complejo de inferioridad ante la contemplación de los animales en la naturaleza, que nos lleva a magnificar acciones y actividades de un zoológico, pensando que, aun siendo importantes, me refiero a la educación, conservación, investigación, marketing… Etc., de ésta forma podríamos mejorar nuestra reputación.

Además, en este punto, convendríamos que todas las acciones que hemos citado, aun las realizadas con la mejor intención, quedarían manchadas si determinamos un incumplimiento ético con nuestros protagonistas los animales. Por ello vuelvo a preguntar ¿Qué es cautividad? En términos esenciales es la privación de libertad. Pero ¿poseen los animales el concepto de libertad? ¿Son los animales capaces de percibir y aplicar el concepto? ¿Sufren su carencia?

CAUTIVIDAD-LIBERTAD

Hemos dicho que la libertad es un concepto y aquí cito una vez más a Schopenhauer, que dice: “El animal reconoce sólo lo particular, y como tal, queda solamente reducido a la comprensión de lo individual. Pero todo hombre resume lo individual en conceptos, consistiendo precisamente en esto el uso de la razón.”.

El animal no construye conceptos.

Pero esto no sería determinante pues el hombre podría otorgar un derecho a los animales aunque no lo comprendieran. ¿Pero qué otorgaríamos? Cómo definiríamos la libertad.

Libertad es hacer lo que queremos  (Andre Comte Sponville).

Yo solo voy a unir varias palabras en castellano:

Deseo-Ansiedad-Miedo, y asegurar que todo miedo tiene un origen común consustancial, que es el miedo a la muerte.

Así que probablemente la libertad, a la que en la sociedad actual tenemos culto, no dejaría de ser otra invención más del hombre, como la vida eterna, para ahuyentar ese miedo profundo a la muerte del que carecen los animales, concepto que solo puede elaborar y por tanto experimentar un ser que sabe que va a morir.

Sigmund Freud dijo “La libertad de acción y pensamiento son ilusiones del orgullo humano (ego/deseo). No hay nada, sino reflejos inconscientes e instintos.”.

No pretendo pontificar, ni sentar cátedra y mucho menos elaborar un tratado sobre conceptos metafísicos a los que, de una forma u otra, todos nos tenemos que enfrentar; pero sí hago una consideración, que podéis tomar como una propuesta, y es la siguiente:

Asociaciones como la WAZA, EAZA, etc. tendrían que crear un comité multidisciplinar (Humanidades)  (no solo científicos) que elaborará conceptos universales que despejen el camino de conceptos demagógicos y nos enfrenten a otros retos reales como el bienestar animal, más cercano a nuestra labor y responsabilidad.

A modo de resumen, tendríamos en estos momentos en los que se encuentra nuestra conversación, dos puntos de anclaje:

  • Unos conocimientos que posibilitan a los zoos un desarrollo nunca logrado (Desarrollo técnico, base técnica)
  • Una realidad conceptual donde, a falta de un desarrollo profundo, no se vislumbra una negación ética en su labor (Desarrollo conceptual, base ética)

Solo nos queda un último término de la definición, su esencia, “lo que un zoológico es” y por tanto lo que determina su destino.

 ¿Podría crearse una Estrategia Mundial de zoos y acuarios basándose en tres palabras?

CONTEMPLACIÓN DE ANIMALES

Llegamos sin ninguna duda a lo que nos determina y entonces nos topamos con nuestra realidad.

La comparación entre la contemplación de un animal en la naturaleza y la contemplación de un animal en un zoológico.

Llegados a este punto, les voy a contar una EXPERIENCIA que tuve la suerte de tener:

Hace ya muchos años; tenía 33; me contrataron como asesor científico para realizar un documental sobre gorilas de montaña. Fue en la parte occidental de los Virunga, al pie del Karisoke en el antiguo Zaire. El primer día no los localizamos y el segundo día después de una noche en las montañas, reemprendimos la búsqueda. Llovía a mares y no veíamos mas allá de donde pisábamos. Tras más de cuatro horas detuvimos la marcha, y cada uno se dispuso a descansar como pudo; el agua no dejaba ver más allá de un metro, se colaba por cada resquicio y de vez en cuando una nube de minúsculas moscas te hacía protegerte aun más.

De improviso cesó la lluvia y apareció ante nosotros, a unos metros, un grupo de manchas oscuras desperdigadas entre la maleza, todas brillaban, con un negro profundo salpicado de gotas plateadas. Como fondo el verde de las hagenias. Creo que hasta las moscas se sumaban a la coreografía.

Inesperadamente, de entre unos arbustos apareció una cabeza majestuosa seguida de un cuello que no soy capaz de definir; era el macho de espalda plateada. No se dignó a mirarnos y prosiguió su marcha con una seguridad pasmosa.

Todavía, y han pasado muchos años, cuando cuento esta experiencia se me ponen los pelos erizados. Cualquiera que haya tenido una experiencia así, está marcado; y sabe que si la naturaleza alberga algo así, hay que conservarlo, aunque sólo sea porque en ese reflejo de amor; se reinicia continuamente la humanidad, la cultura, el arte.

Pero qué sentí en ese momento, y cómo se define lo que sin duda ustedes habrán experimentado en algún momento de su vida, se denomina Experiencia Estética.

La Experiencia Estética esta analizada en muchos tratados de Historia del arte y en no menos ensayos filosóficos. ARTE/BELLEZA/FORMA/CREATIVIDAD/MIMESIS/EXPERIENCIA ESTETICA son ideas que deberíamos incorporar a nuestra estrategia ya que son las únicas que darán sentido a nuestro trabajo.

Pero definamos Experiencia Estética. De entre todas las teorías: Hedonista; Cognoscitivas/ Ilusionista/ del Aislamiento /Distancia psíquica, /Del Desinterés/ Euforia, me voy a centrar en la que creo más acertada que es la Teoría de la Contemplación, desarrollada por Schopenhauer en “El mundo como voluntad y representación” (Libro III, capítulos 34, 37, 38) donde afirmó que la experiencia estética es simplemente contemplación.

Un hombre experimenta esta sensación  cuando asume la actitud de espectador, cuando abandona la actitud normal, práctica, hacia las cosas, dejando de pensar en su origen y propósito, concentrándose solamente en lo que tiene ante él. Se olvida de su propia personalidad, doblegando su voluntad; el sujeto así se convierte en una reflexión del objeto, desapareciendo en su conciencia la división entre espectador y lo observado; toda su consciencia se llena de una representación pictórica del mundo. Este estado de la mente, ésta sumisión pasiva a los objetos fue denominado por el filósofo por percepción o placer estético.

Por último y más importante interpretó la Experiencia Estética como si fuera un consuelo de una voluntad incansable.

Así, la Experiencia Estética tiene lugar “cuando rechazamos el elemento intelectual, esto es, cuando nos detenemos ante el umbral del pensamiento”; es entonces y sólo entonces cuando un fenómeno “nos revela su otro aspecto intuitivo” surgiendo así “el nacimiento de la belleza en el alma humana.”.

La pregunta siguiente seria ¿Esta experiencia Estética, que se da en la Naturaleza, se puede sentir contemplando un animal en un zoológico?

Yo opino que sí, acompañando a los animales de una obra maestra; tendiendo a la realización de una obra de arte y hablamos de arte cada vez que algo está tan superlativamente bien hecho que hasta olvidamos preguntar qué es, de tanto que admiramos el modo en que ha sido realizado.

Los zoológicos tienen una obligación y una necesidad; la de devolver la dignidad a la maravilla del logro que supone la presencia real de los animales entre nosotros y en particular entre los niños.”.

No hay sustituto para la contemplación directa de la obra de arte, aquí incluyo el conjunto que surge entre los animales, plantas, agua, rocas y restos de formas. Cuanto más proliferan y se perfeccionan los simulacros de lo virtual, mayor es el efecto de sorpresa de lo que llamó George Steiner las presencias reales. En las imágenes de Google Art (y aquí copio reflexiones del escritor Antonio Muñoz Molina, en El Pais 28-11-2015) uno se sumerge para aprender pormenores significativos que el ojo no habría advertido, pero nada de lo aprendido en ese examen sirve para percibir la obra en su plenitud, que es visual pero también táctil, aunque no la toquemos, y que implica el cuerpo entero. Basta un paso al frente o hacia atrás para que cambie una relación en la que existe algo parecido a una corriente magnética en ambas direcciones. No hay manera de sustituir el poderío físico del volumen, el tamaño y la gravitación de la materia y mucho menos del estremecimiento de la representación de lo real.

Nos queda una pregunta más por responder: ¿Podría esta estrategia basada en lo creativo, bello, artístico y estético, englobar la educación, el bienestar animal y por ende la conservación de la Naturaleza de forma global?

Sí, si entendemos lo que significa el Arte y su relación con la Naturaleza, la Realidad, la Verdad (Historia de seis ideas) Wladyslaw Tatarkiewicz, Ed. Metropoli.

Sí, si entendemos el Arte de forma dualista, como el romántico Wackenroder, que escribió las siguientes palabras: “Conozco dos lenguas maravillosas que el Creador ha dado al hombre, pues los mortales, en tanto en cuanto les es posible, pueden alcanzar las cosas celestiales… Una de esas lenguas sólo has habla Dios, la otra, sólo unos pocos elegidos… Esas lenguas son la Naturaleza y el Arte.”.

Sí, si entendemos, como decía Nikolas Chemyshevky, que el propósito del arte no es sólo la belleza; fija la realidad, valorándola y explicándola.

Sí, si entendemos como Maurice Denis, que la “verdad de una obra de arte significa la consistencia con su fin y medios.”.

¿Pero entonces por qué en nuestro colectivo, hoy, existe una corriente masiva de negación, por qué no decir de desprecio a todo lo que supone belleza?

Voy a finalizar, y me dirijo al colectivo más entregado a su trabajo: El ser humano tiene dos capacidades de comprensión de su entorno: las intelectuales y las emotivas. Simplemente y dado nuestra inmensa responsabilidad, utilizando sólo una, la intelectual, no cumplimos nuestro objetivo fundamental: promover la conciencia de las personas (niños) para lograr conservar la naturaleza, que es el objetivo de este Foro. Necesitamos desarrollar las herramientas que nos permitan llegar y educar a través de la comprensión emotiva.

Yo, desde aquí, Fuengirola, un pueblecito de Andalucía, tierra maravillosa, tiendo un puente entre la ciencia y el arte, inteligencia y Experiencia Estética, in-situ y ex-situ; porque todo es necesario y digno si se utiliza con el amor necesario para salvar a la humanidad, que no es otra cosa que salvar la naturaleza.

Quizá esta última frase resuma el sentir de toda esta nota:

No podremos ganar esta batalla para salvar nuestras especies y su hábitat sin crear también un vínculo emocional entre nosotros mismos y la naturaleza, pues no podremos luchar por aquello que no amamos.”. Stephen Jay Gould.

Muchas gracias.

José Maldonado.

BIOPARC Fuengirola