5 especies extraordinarias que probablemente desconocías y podrás ver en Bioparc Fuengirola – Parte 2

En el anterior artículo os presentábamos a cinco especies que habitan en Bioparc Fuengirola y que son muy poco conocidas. Con esta segunda entrega, completamos la lista con diez especies que no te puedes perder.

Además de ser especies poco conocidas se trata de especies con un gran valor para la conservación y que cumplen un papel fundamental en el equilibrio de la biodiversidad y de los ecosistemas en los que habitan. Al mismo tiempo, su valor atribuye a Bioparc Fuengirola un papel y una responsabilidad excepcional como entidad para dar a conocer estas especies, como viven, sus características, su estado de amenaza y trabajar para su conservación.

 

Flamenco enano


Al adentrarte en el parque es necesario agudizar los sentidos para identificar las diferentes especies, ya que a simple vista pueden resultar similares entre sí y pasar desapercibidas, como ocurre con los flamencos enanos. Cohabitan con los flamencos rosa y muchos visitantes no diferencian entre las dos especies, pero se trata de unos flamencos con rasgos muy característicos: Principalmente su tamaño, bastante inferior al flamenco común, y su pico, que es de colores mucho más fuertes. Además, se trata de una especie poco común y muy difícil de reproducir dentro del programa de europeo de cría en cautividad.

De hábitos nómadas, al igual que sus primos cercanos los flamencos rosas, los flamencos enanos se distribuyen por zonas del centro y sur de África principalmente, aunque se han llegado a registrar avistamientos de esta especie en el sur de España, de forma aislada y convirtiendo el hecho en un auténtico acontecimiento para ornitólogos y conservacionistas.

 

Gibón de mejillas doradas

Es el único mamífero que cambia su color de pelo dos veces a lo largo de la vida, ocurriendo esa transformación solo a las hembras. Esta modificación del color es sin duda uno de sus aspectos más característicos de la especie. Los machos son negros con las mejillas blancas y las hembras son doradas con la cara y la coronilla negras. Al nacer las crías son siempre del color de la madre para pasar desapercibidos en la naturaleza a la vista de posibles depredadores. Cuando cumplen un año, de forma natura, el color de su pelo cambia a negro, permaneciendo así hasta que alcanzan la madurez sexual, en torno a los 6 años aproximadamente. Es entonces cuando, en el caso de las hembras, el color de pelo vuelve a cambiar una vez más a rubio.

Los gibones de mejillas doradas son una especie en peligro de extinción que puede conocerse y observarse en Bioparc Fuengirola desde 2003. El parque malagueño es el único en España donde se puede observar la especie y uno de los 28 centros zoológicos en Europa que participan en el EEP (Endangered Eurepan Species Programmes) de conservación de la especie.

Hoy día el parque alberga un grupo reproductor con una cría nacida a finales de 2017. 15 meses después de su nacimiento el equipo de zoología determinó que era hembra.

 

Varano Azul


Esta especie fue descrita por primera vez en 2001, convirtiéndose uno de los descubrimientos zoológicos más relevantes de este siglo. Antes de describirlos como especie eran considerados varanos verdes, otra especie ya conocida. Una de las principales diferencias que ha ayudado de a describirlo como especie independiente, además del color, es su distribución. Los varanos verdes se distribuyen en todo el territorio de Nueva Guinea mientras que los varanos azules habitan sólo en Batanta, al oeste de la isla. Entre este y otros argumentos los científicos lograron identificarlo como una especie diferente en 2001.

En España el varano azul solo se puede ver en Bioparc Fuengirola, lo que da idea de lo poco frecuente que es poder contemplar a este reptil. En los últimos 12 meses solo han nacido 17 crías en centros zoológicos en todo el mundo, de las cuales 15 lo han hecho en el parque de la Costa del Sol, convirtiendo Bioparc Fuengirola en el mejor parque del planeta para su reproducción.

 

Leopardo de Sri Lanka


Es conocido coloquialmente como Kotiya, que significa “tigre” en el idioma original de la isla en la que habita, Sri Lanka, al sur de la India. Esta confusión se debe a que los nativos de la isla cuando lo veían creían que estaban viendo un tigre. Hoy el uso del término “kotiya” para referirse a los leopardos o “falsos tigres” está muy extendido.
Los leopardos tienen una amplia distribución geográfica por África y Asia dada su gran adaptación a diferentes climas y condiciones. Existen 9 subespecies de leopardo, todas ellas amenazadas. La subespecie de Zanzíbar se da prácticamente por extinguida.

Bioparc Fuengirola es el único parque español que participa de forma activa en el programa europeo de conservación de la especie desde su apertura en 2001, convirtiéndose en el primer parque en España que participa de forma activa en la conservación del leopardo de Sri Lanka. Los leopardos que alberga Bioparc Fuengirola forman parte de un programa internacional de reproducción para establecer una población viable y autosuficiente para salvaguardar la existencia de esta hermosa subespecie en peligro de extinción.

 

Binturong

Se trata de una especie totalmente desconocida para la inmensa mayoría del público. De morfología muy particular, cola larga y prensil que utiliza para agarrarse a las ramas de los árboles y el pelo largo, pertenece a la misma familia que las ginetas y se le suele atribuir similitudes con los gatos. Tal es así que en la India, uno de los países donde viven los binturones, es conocido comúnmente como “gato oso”.

Bioparc Fuengirola destaca en el programa de conservación de la especie por ser el parque que ha conseguido reproducirlo en más ocasiones, la última en 2018 con tres cachorros de Kimi, nombre de la hembra del Bioparc.

Los binturones tienen un denso pelaje que les permite camuflarse en la noche; otro aliciente más para visitar Bioparc Fuengirola y disfrutar la experiencia encontrando a este animal.

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