Tras doce días desde la declaración del estado de alerta, nos encontramos en el mejor de los escenarios

  • Los equipos de trabajo que acuden al parque a diario dedicados en exclusiva al bienestar de los animales, no tienen síntomas del virus.
  • Tanto las dietas como la higiene de las instalaciones o la rutina para los animales de acudir a las instalaciones exteriores continúan con total normalidad, de forma que la crisis sanitaria apenas está afectando al día a día de los animales

Desde la declaración del estado de alarma en Bioparc Fuengirola empezamos a ver los resultados positivos de las medidas excepcionales adoptadas tras el cierre de las puertas del parque ese mismo 14 de marzo. Con dos brigadas trabajando en el parque en diferentes días y compuestas por zoológos, técnicos, veterinarios, jardineros, personal de mantenimiento y entrenadores, las prioridades de los equipos se determinaron en:

  • mantener las normas de seguridad y precaución para la no propagación del virus, tal y como recomiendan las autoridades y evitar al máximo de lo posible el contagio.
  • responder a la responsabilidad máxima del parque de garantizar el bienestar de los animales.

En un primer momento los equipos de trabajo de mantenimiento y jardinería se centraron en desinfectar todas las instalaciones de paso de los visitantes así como zonas del personal para reducir al máximo el riesgo de contagio para el equipo que continúa trabajando en el parque. Una vez desinfectadas las instalaciones, su función en esta excepcional situación es mantener las aguas limpias, las zonas verdes en el mejor estado posible y colaborar al máximo con el equipo de zoología.

Para garantizar el bienestar de los animales ha sido necesario priorizar los trabajos de zoología y veterinaria siendo los fundamentales las dietas que preparan a diario para casi el medio millar de animales (sin contar los peces) que albergamos en el parque, la higiene de las instalaciones que favorecen el estado de sus habitantes y los cuidados veterinarios, quedando tareas como los trabajos de investigación, los informes de seguimientos de especies, el anillamiento de las aves nacidas recientemente y un largo etcétera, las tareas que han quedado en un segundo lugar hasta que la situación permita volver al equipo de Bioparc Fuengirola a la normalidad.

Otra de las prioridades que se ha visto afectada a raíz de la crisis sanitaria ha sido nuestro papel como agente para la preservación de especies amenazadas ex-situ, es decir, fuera del hábitat de las especies, trabajo que realizamos dentro de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios. Compartimos con vosotros esta entrevista en la que recopilamos las claves de la situación en estos días y como ha afectado al desarrollo de nuestra función como agente de conservación ex situ.