8 marzo 2017

¿Quién dijo que los monos comen plátanos?

Una imagen que se nos viene a la cabeza siempre que pensamos en monos es la de ellos con un plátano en la mano. Sin embargo, es uno de los alimentos que menos comen y mucho menos en su hábitat natural. Es una idea equivocada que, creada a partir de películas, circos, y sobre todo, de la alimentación que se les daba en los antiguos zoológicos.

Esta alimentación estaba basada en la humana sin interesarse  por la dieta que tenían en libertad ni en sus necesidades nutricionales, abusando sobre todo de la fruta. Por suerte todo esto ha ido cambiando con el tiempo y se ha conseguido dietas acordes con sus necesidades.

Los primates tienen una variedad en la alimentación según las especies clasificándolos en estrictamente herbívoros (frugívoros, folívoros, exudativos y granívoros), los carnívoros (donde se incluyen los insectívoros) y los omnívoros.

Planificar una dieta correcta no es tarea fácil y hay que tener en cuenta muchos factores como por ejemplo:

  • Conocer su sistema digestivo, siendo muy diferente por ejemplo el de un orangután al de un chimpancé. Esto nos permite conocer que alimentos pueden o no digerir.
  • Saber lo que comen en su hábitat, y así encontrar una dieta lo más parecida y equilibrada a sus necesidades “ex situ”. (No podemos conseguir los alimentos que comen en libertad pero sí obtener los nutrientes).
  • Como es su comportamiento (etología) en relación a la comida, es decir, si utilizan algún material para conseguirla, si está dentro de troncos, ramas, si comen en grupo o solos….
  • En relación a este punto la presentación de la dieta es muy importante así que procuramos que no solo sea comer sino recrear una situación de búsqueda y obtención del alimento, esto es a lo que llamamos “enriquecimiento ambiental”.
  • Cada individuo también es diferente y sus necesidades nutricionales pueden cambiar dependiendo si está gestando, lactando, es viejo o tiene alguna enfermedad. En estos casos adaptamos la dieta según de qué caso se trate.

Una dieta desequilibrada produce enfermedades tales como  diabetes, enfermedades cardiovasculares, problemas dentales, problemas en la reproducción y malformaciones durante el crecimiento, problemas en el sistema digestivo, síndrome de adelgazamiento, cáncer e incluso la muerte.

Uno de los mejores ejemplos es el azúcar, ya que aquellas dietas altas en azúcar provocan problemas en el comportamiento. Estudios que han realizado diferentes parques zoológicos con primates demuestran que una dieta baja en azucares reduce la agresividad, disminuye las estereotipias y aumenta la reproducción y la supervivencia de las crías.

Quién dijo que los monos comen plátanos

Por ello en Bioparc Fuengirola  intentamos que nuestros primates tengan la mejor dieta en relación a sus necesidades nutricionales sin abusar de la fruta que nosotros como humanos podemos tomar, ya que esta es más alta en azúcar que la que ellos realmente comen en la naturaleza.

Sonia Fernández
Responsable de Cocina
Cuidadora de animals
Bioparc Fuengirola

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