¿Puede una excursión convertirse en una clase? En BIOPARC Fuengirola, sí. Con el inicio del nuevo curso escolar, el parque vuelve a transformar sus instalaciones en un gran aula al aire libre para que miles de alumnos tengan la oportunidad de aprender rodeados de naturaleza y, sobre todo, de vivir en primera persona aquello que estudian en el aula.
BIOPARC Fuengirola pone en marcha su programa escolar 2026/2027, una propuesta educativa diseñada para acompañar a los centros durante todas las etapas formativas, desde Educación Infantil hasta Bachillerato. Una oferta que parte de una premisa: la naturaleza despierta preguntas, genera emociones y ofrece infinitas posibilidades de aprendizaje, independientemente de la edad de quien la observa.
Durante la visita, los alumnos recorren los diferentes hábitats del parque y conocen de cerca especies procedentes de algunas de las regiones con mayor biodiversidad del planeta. África ecuatorial, Madagascar, el Sudeste Asiático, el Indo-Pacífico y Centro y Sudamérica conforman un viaje por las selvas tropicales del mundo en el que cada encuentro con un animal puede convertirse en una oportunidad para descubrir cómo vive, qué necesita y qué relación mantiene con su entorno.
Una experiencia que crece con el alumno
No aprende lo mismo un niño de cuatro años que un estudiante de Bachillerato. Tampoco mira de la misma manera un gorila, un cocodrilo o un ave un alumno que visita BIOPARC por primera vez que quien ya tiene conocimientos sobre biodiversidad y ecosistemas. Por eso, la propuesta educativa adapta contenidos, lenguaje y actividades a las diferentes etapas escolares, para que cada visita tenga sentido y resulte enriquecedora para el grupo.
En las primeras etapas, la curiosidad y el descubrimiento son los principales motores de la experiencia. Observar, reconocer, comparar o hacerse preguntas sobre los animales permite introducir conceptos relacionados con los seres vivos y el entorno de una forma cercana y especialmente estimulante.
A medida que aumenta la edad, la visita permite profundizar en cuestiones relacionadas con los ecosistemas, la biodiversidad, las adaptaciones de las especies, las relaciones entre los seres vivos y los principales retos a los que se enfrenta la conservación de la naturaleza.
Así, el mismo espacio se convierte en un aula diferente para cada edad, en la que los contenidos curriculares encuentran un escenario real.
Tres horas para descubrir, observar y aprender
La oferta escolar de BIOPARC Fuengirola para este curso contempla visitas guiadas de tres horas, acompañadas de materiales didácticos y diferentes propuestas educativas que pueden adaptarse a las características de cada grupo.
Los centros pueden complementar la visita con talleres educativos de 30 o 45 minutos, concebidos para profundizar en diferentes contenidos y hacer que el alumnado participe activamente en el proceso de aprendizaje.
Además, el programa ofrece la posibilidad de realizar la experiencia en inglés y sin coste adicional, una alternativa que permite integrar el aprendizaje de idiomas con el conocimiento de la naturaleza.
Cuando lo que se aprende se puede ver
Hay conocimientos que adquieren otra dimensión cuando dejan de estar en un libro y se tienen delante. La observación directa permite comprender comportamientos, descubrir adaptaciones, identificar características de las especies y establecer conexiones entre los animales y los ecosistemas que habitan.
Pero la experiencia no se limita a incorporar conocimientos. El contacto directo con la naturaleza también despierta emociones y curiosidad, dos elementos que pueden convertirse en importantes aliados del aprendizaje.
“Queremos que la visita a BIOPARC sea mucho más que una excursión. Queremos que cada alumno se marche habiendo descubierto algo nuevo, pero también con ganas de seguir preguntándose cosas sobre la naturaleza”, explica el equipo de Educación de BIOPARC Fuengirola.
Esta mirada conecta directamente con uno de los objetivos fundamentales del programa educativo: conocer para comprender y comprender para valorar y proteger. Acercar la biodiversidad a los más jóvenes permite mostrarles la importancia de los ecosistemas y de las especies que los habitan y fomentar una actitud de respeto hacia el medio natural.
Un viaje por las selvas tropicales del mundo
La experiencia escolar se desarrolla a través del recorrido de BIOPARC Fuengirola, diseñado como un viaje por diferentes regiones tropicales del planeta. Desde las selvas de África ecuatorial hasta Madagascar, pasando por el Sudeste Asiático, el Indo-Pacífico y, como última incorporación, las selvas de Centro y Sudamérica.
Con el comienzo del curso, BIOPARC Fuengirola vuelve así a abrir las puertas de su particular aula en plena naturaleza, un espacio en el que cada edad encuentra su propia manera de aprender y en el que una visita escolar puede convertirse en una experiencia que permanece mucho después de regresar al colegio.
Porque hay clases que se recuerdan por lo que se aprendió en ellas. Y otras, por aquello que se tuvo delante mientras se aprendía.
Consulta toda la información sobre la oferta escolar del curso 2026/2027 aquí.