El miná de Bali, una especie que sobrevive en libertad gracias a los individuos reproducidos en centros de conservación como BIOPARC Fuengirola

  • Esta pequeña ave ha estado al borde la extinción en varias ocasiones y Bioparc Fuengirola trabaja ahora en su protección. La población salvaje no supera el medio centenar de ejemplares.
  • La supervivencia de esta emblemática especie depende de los centenares de individuos que albergan zoológicos de todo el mundo y que tienen la misión de repoblar su hábitat natural, un espacio que debido a su destrucción no supera los 40 km2

Como cada año, la lista de especies consideradas extintas crece, así como las que están a punto de hacerlo. Algunas son emblemáticas, pero otras desconocidas. Este es el caso del Miná de Bali o también conocido como ‘estornino de Bali’, un ave endémica de esta isla que sobrevive gracias a los individuos reproducidos en los centros de conservación que trabajan en programas como BIOPARC Fuengirola y a los proyectos de reintroducción de individuos puestos en marcha en su hábitat natural. Lleva 20 años catalogado como ‘Críticamente amenazado’ por la Lista Roja de la UICN y durante años su población en libertad no ha superado los veinte ejemplares.

Este pequeño pájaro de plumaje blanco, pico amarillo y antifaz azul fue descubierto en 1910, fecha en la que los registros estimaban una población que no superaba los 900 individuos. Desde este descubrimiento, su población y distribución han disminuido drásticamente y, ahora, el censo es menor de 50 y estos solo se encuentran en un área de apenas 38 km2, en el Parque Nacional de Bali Barat.

“Los últimos estudios indican que la perdida de hábitat junto con la captura de aves son las principales causas de desaparición de individuos. Esto hace que tenga un papel fundamental en su conservación el facilitarles lugares de nidificación que sustituyan la perdida de oquedades naturales”, explica Antonio Garrucho, responsable de Zoología y coordinador de aves en BIOPARC Fuengirola.

Su aspecto atractivo y capacidad para imitar sonidos son algunos de los motivos de su incontrolada caza y codiciado valor en el mercado de mascotas

Son aves hermosas e inteligentes que imitan con entusiasmo a los pájaros cantores, así como ruidos aleatorios e incluso pueden dominar un amplio vocabulario humano. Rivalizan con los loros como imitadores, de ahí su popularidad como pájaros de jaula.

“Algo curioso es que estas aves cantan tanto los machos como las hembras, cosa que habitualmente en otras especies de paseriformes solo hacen los machos para conquistar a las hembras. La pareja canta y danza en su posadero al unísono, reforzando así sus vínculos y haciendo saber a sus congéneres que ese territorio está ocupado”, destaca Garrucho.

La transformación, reducción de su hábitat y la captura excesiva para el comercio de mascotas llevaron a la especie al borde de la extinción en la década de 1980.

La continua disminución de la población silvestre ha hecho necesaria, en reiteradas ocasiones, la reintroducción de individuos en sus hábitats naturales con la misión de recuperar el tamaño de su población y, por consiguiente, evitar su extinción en el medio natural.

Actualmente, el miná no solo cuenta con un programa de conservación dentro de la EAZA, en el que participa BIOPARC Fuengirola, sino también está incluido en el Apéndice I de CITES. Además, en 1991 fue el estornino de Bali fue designado símbolo de la fauna de Bali, su nombre local es jalak bali. Esto llevó a incrementar los esfuerzos para recuperarlo. Es tan famoso que aparece en la moneda de 200 rupias de Indonesia.

A los programas de conservación coordinados por instituciones internacionales se suman los proyectos de reintroducción en su hábitat natural. “Actualmente hay varios proyectos en marcha, y otros tantos que ya finalizaron. El gobierno de la Isla, las universidades locales y extranjeras y multitud de organismos participan en mayor o menor grado en la conservación in-situ y/o ex-situ de la especie”.

Trabajando en la conservación del miná de Bali

BIOPARC Fuengirola alberga a esta emblemática, pero desconocida especie desde sus inicios y ahora puede contemplarse una pareja de la que esperan lograr una exitosa reproducción próximamente. Se trata de uno de los dos parques de animales que trabaja en la conservación de esta especie en Andalucía y uno de los cuatro en España.

Junto a este programa, el centro de conservación malagueño participa en casi cuarenta EEP más coordinados por la EAZA con los que protegen especies como el tapir malayo, el tigre de Sumatra, el gorila de llanura occidental, el orangután de Borneo, el panda rojo o el dragón de Komodo, entre otros.

 

BIOPARC Fuengirola