Cinco especies del Planeta críticamente amenazadas y que puedes ver en Bioparc Fuengirola

El Planeta Tierra ha sufrido a lo largo de su historia cinco grandes extinciones masivas en las que llegaron a desaparecer como mínimo el 50% las especies de la Tierra y en el peor de los casos hasta el 95%. La última fue hace unos sesenta y cinco millones de años y supuso la extinción de los dinosaurios. Actualmente estamos viviendo una extinción que, a diferencia de las anteriores, está siendo provocada por nuestra especie, los seres humanos. Esta está siendo la sexta extinción masiva de nuestro planeta y, a diferencia de las demás, está siendo tan rápida que a las especies no les está dando tiempo a adaptarse a los cambios.

La pérdida de hábitat de los animales, la caza furtiva, el comercio ilegal, el cambio climático, la contaminación, especies invasoras llegadas de otras partes del mundo por culpa del ser humano… Todo influye en mayor o menor medida y provoca un impacto sin precedentes. Desde 1500 se calcula que se han extinguido aproximadamente 322 especies de vertebrados a un ritmo de, al menos, dos especies por año.

Organizaciones como la Fundación Bioparc son hoy día fundamentales para concienciar sobre la necesidad de amar, respetar y proteger las especies animales y los hábitats que habitan. Y la única forma de conseguirlo es mostrando algunos de estos animales y ecosistemas, a través de la divulgación de los problemas que los amenazan, lanzar una llamada de ayuda para conservarlos.

La visita a Bioparc Fuengirola supone una gran oportunidad para contemplar estas especies; especies como las cinco de este listado que puedes observar en el parque malagueño y que están especialmente amenazadas. Ordenadas de mayor a menor en función del grado de amenaza que sufren, estas especies son:

 

Faisán de Edwards

Los científicos están a punto de catalogarlo como extinto en la naturaleza ya que no se ve en libertad desde hace más de 19 años. Aunque continua su búsqueda no se ha visto desde el año 2000. Su hábitat natural se encuentra entre Vietnam y Camboya. La caza ilegal ha hecho que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo haya incluido en su lista de las 100 especies con mayor peligro de extinción.

De las más de 200 especies que se encuentran en Bioparc Fuengirola, el Faisán de Edwards es, sin duda, la especie más críticamente amenazada en la actualidad. Por medio de la Fundación Bioparc colaboramos con el programa de conservación europeo de la EAZA que, en coordinación con el gobierno vietnamita, trabaja para la creación de un centro de cría en su lugar de origen. Allí se espera reproducir ejemplares procedentes de los zoos europeos y, posteriormente, reintroducirlos en su hábitat natural.

En España se puede contemplar el faisán de Edwards en el Zoo de Barcelona, en Terra Natura de Benidorm y en Bioparc Fuengirola aunque sólo en el malagueño lo podrás ver en una reproducción de su hábitat natural y acompañado de otras especies que comparten territorio en sus países de origen.

 

Tigre de Sumatra

El tigre de Sumatra es el más pequeño de las seis subespecies que sobreviven en la actualidad y es también el que presenta el pelaje más oscuro. Esta especie se encuentra en grave peligro siendo el hombre su principal amenaza.

La isla de Sumatra donde vive está sufriendo un gran proceso de deforestación, principalmente a favor de plantaciones para la producción de aceite de palma, que le está dejando sin territorio.  Para agravar la situación la caza furtiva que busca los huesos y vísceras de estos felinos para surtir al mercado de la medicina tradicional china, los ha llevado al borde de la extinción hasta el punto que los expertos le dan una esperanza de vida a la especie de entre 30 y 40 años.

En Bioparc Fuengirola tenemos una pareja. Asmara, la hembra, que lleva en el parque desde que comenzamos en 2001. Con 17 años Asmara ya es anciana y no tiene posibilidades de reproducirse. Harau, el macho, tiene algo más de tres años y llegó en 2017 procedente del zoo francés de Le Pal. Ambos se han adaptado muy pronto a estar juntos.

Estos tigres forman parte del Programa Europeo Ex situ para el tigre de Sumatra, aunque en el caso de esta especie tan singular, el programa de conservación trabaja a nivel mundial para garantizar que haya tigres en diferentes centros de animales por si en un futuro se dieran las condiciones de poder reintroducirlos en su hábitat natural.

 

Estornino de Bali

El estornino de Bali se caracteriza principalmente por ser casi totalmente blanca, con una larga cresta caída, con la piel alrededor de sus ojos desnuda y azul y por tener las puntas de alas y cola de color negro. Aparentemente no tienen dimorfismo sexual, por lo tanto a primera vista no se distingue si es macho o hembra.

Se trata de un ave con una gran variedad de cantos, lo que le convierten en un animal muy apreciado en Indonesia donde hay una arraigada tradición en torno al comercio de aves cantoras. Como consecuencia, a pesar de ser un animal muy protegido y encontrarse en Lista Roja de la IUCN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en 2001 la población salvaje no superaba los 50 individuos.

Una joven pareja procedente de los zoos de Chester, Inglaterra y Colonia, Alemania, llegó a Bioparc Fuengirola en 2016 como parte del programa de conservación Ex situ Europeo. El año pasado ya pudimos ver sus primeros intentos de nidificación y esperamos que pronto lleguen a reproducirse.

 

Lémur de collar blanquinegro

En la visita a Bioparc Fuengirola es posible diferenciar a estos lémures debido a su pelaje blanco y negro y su larga cola de unos 60 cm de longitud. Se comunican mediante vocalizaciones que reúnen al grupo y advierten de posibles depredadores. Suelen vivir en grupos sociales de 2 a 10 individuos y por lo general buscan el alimento solos.

Es una especie en peligro crítico, sobre todo por la pérdida de su hábitat debido a la agricultura y a la presencia de ciclones naturales que dañan cada vez más el escaso medio donde viven. La caza es también un factor importante que reduce su población en ciertas regiones.

Su principal problema de conservación radica en el lugar donde habitan, una pequeña zona de selva en el norte de Madagascar; una de las partes más degradadas de la selva.

La Fundación Bioparc participa en la conservación de los hábitats de los lémures en Madagascar, buscando medios de desarrollo sostenible para las poblaciones locales a la vez que se trabaja activamente en la regeneración el bosque original, hábitat de muchas  especies únicas de lémures.

 

Hipopótamo pigmeo

También conocido como hipopótamo enano. Es una de las especies más críticamente amenazadas y podría extinguirse en los próximos 20 años. Actualmente solo habita en Liberia, Sierra Leona y Costa de Marfil, países que se encuentra en la costa oeste de África.

Es un animal solitario que vive en charcas de bosques densos y solo se acerca a sus congéneres cuando busca una hembra para reproducirse. El color rosado de esta especie se debe a su sudor; la piel es gris pero el líquido que expulsan por la piel tiene dos ácidos pigmentados que le aportan ese color tan característico. Los primeros colonos llegaron a creer que este animal sudaba sangre, pero lo que transpiran es un sudor que hace la función de crema protectora para el sol, repelente para el agua y antiséptico.

Este animal está especialmente amenazado debido a la caza furtiva, guerras, depredadores naturales y, sobre todo, a la reducción de su hábitat que está siendo sustituido por granjas y cultivos.

Bioparc Fuengirola participa en el Programa de Conservación Ex situ en Europa, programa europeo para la protección de especies en peligro de extinción. A su vez la Fundación Bioparc financia la labor de LOMA, que se dedica a determinar presencia de hipopótamos pigmeos en hábitats muy deteriorados en las montañas Loma, Sierra Leona, y estudiar la variabilidad genética en las poblaciones presentes.

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