Nombre común:

Pitón reticulada

Especie:

Python reticulatus

Familia:

Boidae

Orden:

Squamata

Clase:

Reptilia

Selvas tropicales, humedales y praderas próximas próximas o ríos o caudales de agua que les proporcionen protección y un buen lugar para cazar a sus presas.

Murciélagos, pájaros, monos, ciervos, cerdos salvajes… en general mamíferos y reptiles.

Incubación 70 – 90 días.

20 a 100 huevos.

25 a 30 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

De color amarillento o marrón en la zona dorsal, presenta líneas diagonales negras que van desde la zona ventral de los ojos hacia la boca. En la parte posterior muestra un patrón en forma de X que forma diamantes a lo largo de su cuerpo. Las hembras son de mayor tamaño que los machos, duplicando en ocasiones su peso y longitud.

Tras la puesta de huevos, la hembra los incuba durante aproximadamente 90 días. Pueden copular con varios machos y pueden almacenar el esperma en su interior durante un tiempo si las condiciones climatológicos no son las adecuadas. Las crías poseen una especie de colmillo o diente en el labio superior que usan para rasgar el huevo para salir de él. Desde el momento de su naciemiento, las pequeñas serpiente buscan un lugar donde cobijarse y donde poder cazar pequeños roedores o pájaros con los que alimentarse. Aunque es poco habitual, se han documentado casos de partenogénesis en ejemplares en cautividad (la hembra es capaz de fecundar los huevos en ausencia de un macho y depositar huevos de los que nacerán crías genéticamente idénticas a ella). Para desplazarse, contrae y relaja los grupos musculares al mismo tiempo.

Son animales extremadamente territoriales y nerviosos, que atacan sin dudarlo al sentirse amenazados, por ello, por sus grandes dimensiones y rapidez de movimientos, su manejo en cautiverio no es nada sencillo.

Posee órganos especializados que le permiten localizar a sus presas sin necesidad de verlas. Matan a sus presas por constricción.

CURIOSIDADES:

Pueden llegar a medir hasta 9 metros y se trata de las serpientes más largas del mundo documentadas, tanto en libertad como en cautividad.

Son reguladoras de roedores. Sus heces producen quistes en el esófago y estómago de los roedores que las ingieren, provocando su muerte.