Nombre común:

Talapoín norteño

Especie:

Miophitecus ogouensis

Familia:

Cercopithecidae

Orden:

Primates

Clase:

Mammalia

Habita en los bosques y selvas de vegetación primaria y secundaria; bosques de galería, bosques pantanosos, manglares. Siempre cerca de las orillas de los ríos u otros cursos de agua.

Los frutos constituyen casi el 80% de su dienta, aunque también se alimenta de hojas, semillas e invertebrados.

158-166 días.

28 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Son los monos del Viejo Mundo más pequeños. Su pelaje es gris verdoso por encima y blanquecino por debajo. La cabeza es redonda, con unas orejas relativamente grandes y prominentes, el morro corto y la cara sin pelo.

Viven en grupos de 15-20 individuos, y se reunen junto con otros grupos al llegar la noche en dormideros específicos, ocultos en la densa vegetación de rivera, capaces de acoger hasta 125 individuos. Estos subgrupos los forman machos, hembras con crías, y hembras juveniles. No son territoriales.

Son diurnos y arbóreos. Duermen en árboles cerca de los ríos y pantanos, nunca se alejan más de 500 m de un curso fluvial. Cuando son acechados por un depredador se tiran al agua, nadan y bucean. Durante el día, cuando el grupo descansa, las hembras adultas y las crías se sitúan en el centro del grupo mientras los machos y los juveniles se sitúan en la periferia.

Su repertorio vocal es reducido, sus voces de contacto son como de paloma y las emiten al desplazarse o buscar alimento.

La época de apareamiento va de enero a marzo y la época de los nacimientos de junio a agosto. Durante el celo, el perineo de la hembra adquiere su máximo hinchazón por un periodo de 2 a 6 días y durante el embarazo se vuelve rojo. Después de los aproximadamente 160 días de gestación, dan a luz una sola cría. El recién nacido es grande y bien desarrollado (200 g, lo que representa ¼ del peso de la madre) y se desarrolla rápidamente. En menos de 6 semanas es capaz de comer alimento sólido, y es independiente a los 3 meses.

CURIOSIDADES:

Tienen tendencia a reclutar a otros miembros del grupo cuando atacan a un individuo. Cuando un individuo ataca, mira y emite gemidos a los otros individuos del grupo que no están atacando, los cuales responden uniéndose al ataque.

Curiosamente la presencia humana parece favorecer al Talapoín. Su pequeño peso no lo hace muy apropiado como alimento para el hombre, quien a su vez libra el entorno de depredadores y le ofrece nuevas fuentes de alimentación a través de la agricultura.