This movie requires Flash Player 9

Los baobab son árboles singulares, gigantescas moles vegetales que destacan en cualquier paisaje. Sus grandes troncos y ramas desnudas surgen de la tierra como si quisieran agarrar el cielo. No es de extrañar que ocupen un lugar destacado en la mitología popular de muchos pueblos. Existen ocho especies de baobab, una en África, seis en Madagascar y una en Australia.

La especie representada en Bioparc Fuengirola es Adansonia digitata, común tanto en África subsahariana como en la isla malgache. Es la especie más conocida y numerosa. En la época de floración se cubre de un efímero manto de flores blancas y colgantes. Éstas darán lugar a frutos dulzones conocidos como “pan de mono”. La corteza es lisa. Puede alcanzar los 25 m. de altura y los 30 de diámetro. En su interior es capaz de almacenar hasta 6.000 litros de agua, lo que le permite aguantar prolongadas sequías. Hoy se sabe que existen algunos ejemplares de más de 3.000 años.

Del baobab se aprovecha todo. El aceite de sus semillas es comestible, con sus hojas se pueden elaborar tisanas calmantes, los estambres de sus flores son utilizados para hacer pegamento, su fruto lo comen los niños como si fuera una golosina y su madera se usa para hacer canoas o tejados. Los troncos más grandes son utilizados incluso como morada.

La creación de nuestro baobab supuso toda una proeza. Se trata de uno de los árboles artificiales más grandes del mundo. En su fabricación trabajó un equipo de 20 personas, que incluía albañiles, ferrallas, escultores, pintores y un botánico, y que emplearon 6 meses de trabajo. Su estructura es de hormigón y hierro y su corteza es de cemento modelado. En su interior se alojan una sala de filtración, establos para antílopes y cobijos para lémures y un centro interpretativo. Algunas de sus ramas, fabricadas en el suelo e izadas con grúa, pesaron más de 2.500 kg. Hoy se ha convertido en un icono del zoo y de toda la ciudad de Fuengirola.

UNA VISITA “EN DIRECTO”
Mientras las explicaciones de un experto biólogo acerca a los visitantes a las maravillas de este ecosistema, los curiosos lémures corretearán entre sus pies y volarán ágiles y libres entre los árboles. Los visitantes no han de preocuparse, son totalmente inofensivos y muy simpáticos.

Conocerán al Lémur Catta, el Variegata o blanquinegro, el Lémur Negro y al Lémur Rojo. Las  cuatro especies se encuentran en grave peligro de extinción y forman parte de un programa europeo de cría en cautividad (EEP).

* Horario: las visitas guiadas al árbol Baoabab se suceden durante todo el día cada media hora.